Se caracteriza por su localización estratégica, sus naturales líneas defensivas, comprendiendo un conjunto de valles. Es una ciudad santa para el judaísmo, el cristianismo y el Islam. Para el judaísmo es allí donde el Rey Salomón estableció el Templo y hacia donde deben dirigirse las plegarias; para el cristianismo es donde predicó Jesús y fue crucificado, para el Islam es donde Mahoma ascendió al cielo.








