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Relatos o cuentos cortos |
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Recopilación de relatos
y cuentos cortos que invitan a meditar...
y en ocasiones nos tocan el
corazón... |
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La música que estas
escuchando
es "Imagine" de
John Lenon |
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SIGUE BRILLANDO |
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Cuenta la leyenda que una vez una serpiente empezó a
perseguir a una luciérnaga.
Esta huía rápido y con miedo de la feroz depredadora. La
serpiente no pensaba desistir.
Huyó un día, y ella no desistía, dos días y nada...
En el tercer día, ya sin fuerzas, la luciérnaga paró y dijo a
la serpiente:
- ¿Puedo hacerte una pregunta?
- No he tenido este precedente con nadie, pero como te voy a
devorar, puedes preguntar...
- ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?
- No - ¿Yo te hice algún mal? - No
- Entonces, ¿Por qué quieres acabar conmigo?
- Porque no soporto verte brillar...
Muchos de nosotros nos hemos visto envueltos en situaciones
donde nos preguntamos:
¿Por qué me pasa esto? No he hecho nada malo, ni daño a
nadie.
Sencillo es de responder… porque no soportan verte
brillar…!!!
No dejes de brillar, sigue dando lo mejor de ti, sigue haciendo lo mejor,
no permitas que te hagan daño,
sigue brillando y no podrán tocarte porque tu LUZ seguirá
intacta,
sigue brillando
aunque TU LUZ moleste a los
depredadores!!
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MAYONESA Y CAFÉ |
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Cuando estas estresado y piensas que 24 horas al día no son
suficientes...
Recuerda el frasco de la mayonesa y el café.
Un profesor delante
de su clase de filosofía
sin decir palabra sacó
un frasco grande y vacío
de mayonesa y procedió a
llenarlo con pelotas de
golf.
Les
preguntó a sus
estudiantes si el frasco
estaba lleno, los
estudiantes estuvieron
de acuerdo en decir que
si.
Así que el profesor
sacó una caja llena de
canicas y la vació
dentro del frasco de
mayonesa, las canicas
llenaron los espacios
vacíos entre las pelotas
de golf.
El profesor volvió a
preguntar a los
estudiantes si el frasco
estaba lleno, ellos
volvieron a decir que
si.
El
profesor sacó una caja
con arena y la vació
dentro del frasco, por
supuesto, la arena lleno
todos los espacios
vacíos, así que el
profesor preguntó
nuevamente si el frasco
estaba lleno, en esta
ocasión los estudiantes
respondieron con un "si"
unánime..
El profesor enseguida
agrego dos tazas de café
al contenido del frasco
y llenó todos los
espacios vacíos entre la
arena.
Los estudiantes reían
en esta ocasión, cuando
la risa se apagaba, el
profesor dijo:
"QUIERO
QUE SE DEN CUENTA QUE
ESTE FRASCO REPRESENTA
LA VIDA".
-
Las pelotas de
golf son las cosas
importantes, como la
familia, la pareja,
los hijos, la salud,
los amigos, todo lo
que te apasiona, son
cosas, que aunque
perdiéramos todo lo
demás y quedaran
solo éstas, nuestras
vidas estarían aún
llenas
-
Las canicas son
las otras cosas que
importan, como el
trabajo, la casa, el
coche...
-
La arena
es todo lo demás, las
pequeñas cosas.
"Si
ponemos la arena en el
frasco primero, no
habría espacio para las
canicas ni para las
pelotas de golf, lo
mismo ocurre con la
vida".
Si gastamos todo
nuestro tiempo y energía
en las cosas pequeñas,
no tendremos sitio para
las cosas realmente
importantes.
Presta atención a las
cosas que son cruciales
para tu felicidad, juega
con tus hijos, pasa mas
tiempo con tu pareja,
no dejes de
ir al médico,
practica tu deporte o
afición favorita...
Siempre habrá tiempo
para limpiar la casa,
reparar la llave del
agua...
Ocúpate primero de
las pelotas de golf, de
las cosas que realmente
importan.
Establece tus
prioridades, el resto es
solo arena...
Uno de los estudiantes
levantó la mano y
preguntó que
representaba el café.
El profesor sonrió y
dijo: "Me
alegro que lo preguntes... sólo es
para demostraros, que no
importa lo ocupada que
tengamos nuestra vida,
siempre hay tiempo para
tomar un par de tazas de
café con un amigo"
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BRITISH AIRWAYS |
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El 14 de Octubre de 1998, en un vuelo trasatlántico de la British
Airways,
tuvo lugar el siguiente suceso:
A una dama la sentaron en el avión al lado de un hombre de raza
negra. La mujer pidió a la azafata que la cambiara de sitio, porque
no podía sentarse al lado de una persona tan desagradable. La
azafata argumentó que el vuelo estaba muy lleno, pero que iría a
revisar a primera clase a ver por si acaso podría encontrar algún
lugar libre.
Todos los demás pasajeros observaron la escena con disgusto, no sólo
por el hecho en sí, sino por la posibilidad de que hubiera un sitio
para la mujer en primera clase. La señora se sentía feliz y hasta
triunfadora porque la iban a quitar de ese sitio y ya no estaría
cerca de aquella persona.
Minutos más tarde regresó la azafata y le informó: Discúlpeme
señora, pero efectivamente todo el vuelo está lleno, afortunadamente
encontré un lugar vacío en primera clase. Sin embargo, para poder
hacer este tipo de cambios le tuve que pedir autorización al
capitán. Él me indicó que no se podía obligar a nadie a viajar al
lado de una persona tan desagradable.
La señora, con cara de triunfo, intentó salir de su asiento, pero la
azafata en ese momento se volvió y le dice al hombre de raza negra:
"¿Señor, sería usted tan amable de acompañarme a su nuevo asiento?".
Todos los pasajeros del avión se pararon y ovacionaron la acción de
la azafata.
Ese año, la azafata y el capitán fueron premiados y gracias a esa
actitud, la empresa British Airways se dio cuenta que no le había
dado demasiada importancia a la capacitación de su personal en el
área de atención al cliente, la empresa hizo cambios de inmediato;
desde entonces en todas las oficinas de British Airways se lee el
siguiente mensaje:
"Las personas pueden olvidar lo que les dijiste, pueden olvidar lo
que les hiciste,
pero nunca olvidarán cómo los hiciste sentir".
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EL MEXICANO |
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Un hombre de negocios norteamericano estaba en el embarcadero de un
pueblecito costero de México cuando llegó una barca con un solo
tripulante y varios soberbios atunes.
El norteamericano felicitó al mexicano por la calidad del pescado y
le preguntó cuánto tiempo había tardado en pescarlo.
El mexicano replicó: Oh! Sólo un ratito.
Entonces el norteamericano le preguntó por qué no se había quedado
más tiempo para coger más peces. El mexicano dijo que ya tenía
suficiente para las necesidades de su familia.
- El norteamericano volvió a preguntar:
¿Y qué hace usted entonces con el resto de su tiempo?
- El mexicano contestó:
-Duermo hasta tarde, pesco un poco, juego con mis hijos, duermo la
siesta con mi mujer, voy cada tarde al pueblo a tomar unas copas y a
tocar la guitarra con los amigos. Tengo una vida plena y ocupada,
señor.
- El norteamericano dijo con tono burlón:
- Soy un graduado de Harvard y le podría echar una mano. Debería
dedicar más tiempo a la pesca y con las ganancias comprarse una
barca más grande. Con los beneficios que le reportaría una barca más
grande, podría comprar varias barcas. Con el tiempo, podría hacerse
con una flotilla de barcas de pesca. En vez de vender su captura a
un intermediario, se la podría vender al mayorista; incluso podría
llegar a tener su propia fábrica de conservas. Controlaría el
producto, el proceso industrial y la comercialización. Tendría que
irse de esta aldea y mudarse a Ciudad de México, luego a Los Ángeles
y finalmente a Nueva York, donde dirigiría su propia empresa en
expansión.
- Pero señor, ¿cuánto tiempo tardaría todo eso?
- De quince a veinte años.
- Y luego ¿qué?
- El norteamericano soltó una carcajada y dijo que eso era la mejor
parte:
- Cuando llegue el momento oportuno, puede vender la empresa en
bolsa y hacerse muy rico. Ganaría millones.
- ¿Millones, señor? Y luego ¿qué?
- Luego se podría retirar. Irse a un pequeño pueblo costero donde
podría dormir hasta tarde, pescar un poco, jugar con sus nietos,
hacer la siesta con su mujer e irse de paseo al pueblo por las
tardes a tomar unas copas y tocar la guitarra con sus amigos…
…A MEDITAR
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LA LECCIÓN DE LA MARIPOSA |
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Un día, una pequeña abertura apareció en un capullo; un hombre
se sentó y observó a la mariposa durante varias horas, mientras
ella se esforzaba para hacer que su cuerpo pasase a través de
aquel pequeño agujero.
Parecía que la mariposa había dejado de hacer cualquier
progreso.
Parecía que había hecho todo lo que podía, pero no conseguía
agrandarlo.
Entonces el hombre decidió ayudar a la mariposa: tomó
una tijera y abrió el capullo. La mariposa pudo salir fácilmente.
Pero su cuerpo estaba marchito, era pequeño y tenía las
alas arrugadas.
El hombre siguió observándola porque esperaba
que, en cualquier momento, las alas se abrieran
y estirasen para ser capaces de soportar el
cuerpo, y que éste se hiciera firme.
La
mariposa paso el resto de su vida
arrastrándose con un cuerpo marchito y
unas alas encogidas.
Nunca fue capaz de volar.
Lo que el hombre, en su gentileza y
su voluntad de ayudar no comprendía,
era que el capullo apretado y el
esfuerzo necesario para que la mariposa
pasara a través de la pequeña abertura,
era la forma en que el fluido del cuerpo
de la mariposa, fuese a sus alas, de tal
modo que ella estaría lista para volar,
una vez que se hubiese liberado del
capullo.
Algunas veces, el esfuerzo es
exactamente lo que necesitamos
en nuestra vida.
Si pasamos por nuestras vida sin
encontrar ningún obstáculo,
estaríamos limitados.
No lograríamos ser tan fuertes
como podríamos haber sido.
Nunca podríamos volar.
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MAL TEMPERAMENTO |
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Había una vez un muchacho quien tenía un mal temperamento. Un día su padre le dio una bolsa de clavos y le dijo que cada vez
que perdiera sus nervios, debería clavar un clavo en la parte de
atrás de la cerca. El primer día el muchacho había puesto 37 clavos en la cerca.
En las siguientes semanas, así como iba aprendiendo a controlar su
ira el número de clavos iba disminuyendo gradualmente. Descubrió que era más fácil controlar su mal temperamento que poner
aquellos clavos en la cerca y finalmente llegó el día en que el
muchacho no perdió sus nervios para nada. Le habló a su padre acerca de esto y él le sugirió que ahora fuera
quitando un clavo por cada día en el que era capaz de controlarse.
Los días pasaron y el muchacho finalmente fue capaz de decirle a su
Padre que había quitado todos los clavos. El padre tomó a su hijo de la mano y lo condujo a la cerca. Le dijo: "Lo has hecho bien, hijo, pero observa los huecos en la cerca.
La cerca nunca volverá a ser la misma. Cuando dijiste cosas enfadado, ellas dejaron una cicatriz como ésta. Tú puedes ponerle un cuchillo a un hombre y cortarlo.
No importa cuantas veces digas lo siento, la herida seguirá ahí". Una herida verbal es tan mala como una física.
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EL GUARDIÁN DEL FARO |
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El faro está afianzado en la roca, no importa dónde se construya.
A veces el faro es reconstruido en otras zonas mientras cambian el
clima y las condiciones,
el mismo faro, el mismo guardián del faro, siempre afianzados en la
roca.
El faro está ahí para hacer una cosa: hacer brillar la luz.
El propósito de la luz a menudo es cambiado.
A veces es un aviso, a veces está allí para atraer la atención y
a veces está ahí para guiar.
Cualquiera sea el propósito, siempre está anclado en la roca.
El
sabe algo que los otros no saben. Sabe dónde están las rocas, dónde
está el problema, y
está allí para guiar a los barcos evitando las rocas.
¡Cuando la luz es capaz de ayudar a conducir a los barcos a salvo
a la bahía, en el faro se regocijan!
Cuando esto sucede, el guardián del faro no se va al barco y hace
una fiesta con el capitán.
En vez de eso, el guardián se regocija silenciosamente y continúa
haciendo brillar la luz.
Los capitanes que llegan al puerto a salvo, gracias a la luz del
faro, nunca conocen al guardián del faro.
¡El guardián del faro no publica una declaración para decirles a
otros que salvó un barco!
Se queda en silencio y continúa, generalmente a solas, enclavado
en la roca.
Algunas personas pasan por la vida de los demás intentando ayudar,
guiar, tender la mano,
pero todo se derrumba cuando dejan el faro y suben al barco para
celebrar...
Otras en cambio ayudan en silencio, tocan e iluminan las vidas de
muchos a su paso,
no buscan ningún reconocimiento, dan porque sienten algo maravilloso
al hacerlo y sienten paz cuando han logrado salvar o hacer sentir mejor al
otro...
Esas personas son verdaderos faros no necesitan figurar, no
necesitan ser aplaudidos,
no necesitan que los adulen, ni que los hagan sentir importantes.
Ellos siguen firmes en la roca y saben que su luz siempre será de
ayuda para quien la necesite.
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